El aburrimiento y el exceso de una rutina sin nuevos desafíos es el peor veneno creativo y lamentablemente es bastante común en la vida diaria de una músico/ artista.

La constante lucha por avanzar y generar nuevo contenido que nos ayude a superar nuestros límites es una tarea que demanda concentración y conocerse a uno mismo para saber cuando es el momento adecuado de dar un nuevo salto. Aferrarse a algo que venimos sosteniendo y que no da ningún resultado diferente es solo postergar y no abrazar el cambio que traerá lo que necesitamos, sin embargo es muy fácil decirlo pero bastante difícil de comenzar a realizar.

 

La experiencia personal es fundamental y con el tiempo se aprende a lidiar con uno mismo, sin embargo me gustaría compartir en este post algunas de las cosas que mantienen a flote mi motivación.

  • Nuevos Desafíos/ Metas: encontrar un acorde, una escala, una obra nueva por desarrollar, un nuevo solo o línea por transcribir, un nuevo ritmo, estilo musical por aprender, todo aquello que apunte a un crecimiento diario y con pautas claras y reales, que puedan ser realizadas en el momento que cada uno transita, son clave para la motivación.

 

  • Nuevas Influencias: descubrir nuevos artistas/ bandas que nos estimulen mantienen la motivación fresca. También puede ser un color/ timbre de instrumento, un acorde, un escritor, pintor, la naturaleza o cualquier tipo de nueva influencia que nos permita descubrir nuevas posibilidades.

 

  • Nuevos Instrumentos/ Técnicas: la curiosidad por descubrir, tocar y lograr expresarse mediante diferentes instrumentos o técnicas, refleja una necesidad en mi a la hora de la motivación. En un principio puede ser complejo pero es interesante pensar que el lenguaje universal de la música (melodía, armonía, ritmo) se repite y puede ser aprovechado en todo instrumento/ técnica nueva que deseemos desarrollar.

 

  • Nuevas Bandas/ Músicos/ Ambientes: tocar con nuevos músicos/ bandas de diferentes estilos y estar rodeado de personas creativas de diversos ambientes ayuda a descubrir rincones de nuestro ser que no sabíamos existían hasta el momento.

 

La gran mayoría de las veces uno pierde la motivación por la falta de juego, de diversión y en esos momentos siempre intento volver al pasado y recordar la primera vez que tome un instrumento y no sabía absolutamente nada de nada, sin embargo comencé a divertirme intentando hacer algo musical con lo poco que tenia. No importa el nivel que se tenga o la situación en la que se esté, el juego nunca debe faltar.

Paz.